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Despacho Aduanero… en otras palabras

“Conjunto de actos y formalidades relativos a la entrada de mercancías al territorio nacional y a su salida del mismo… que deben realizar ante la aduana, las autoridades aduaneras y quienes introducen o extraen mercancías del territorio nacional, ya sea los consignatarios, destinatarios, propietarios, poseedores o tenedores en las importaciones y los remitentes en las exportaciones, así como los agentes aduanales o agencias aduanales, empleando el sistema electrónico aduanero” (Art. 35, Ley Aduanera, extracto).

Si a la anterior definición le añadimos la estadística del número promedio de operaciones de importación y exportación durante los últimos 3 años (18.4 millones de acuerdo a la AGA), podríamos imaginar la cantidad de involucrados en esta cadena operativa que debieran tener conocimiento sobre el Despacho Aduanero y sus bemoles; ya de por sí, la definición es algo rebuscada para entender en pocas palabras que, “es todo lo que debemos hacer por la vía formal” para tener nuestra mercancía en casa, para entregar materia prima al cliente,  para abastecer de insumos a la industria… cuando de proveeduría internacional se trata. Qué tan fácil o tan complicado, dependerá de una serie de factores muy propios de la industria de que se trate, en seguida, en qué parte de la cadena te toque estar, del lado del cliente o del proveedor, cómo pretendemos transportar la mercancía y hasta qué uso se le dará a la misma.

Cuando pensamos en cuál es la ruta que sigue el proceso de obtención de mercancías internacionales, generalmente viene a nuestra mente que necesitaremos un transporte que lleve nuestra mercancía de un lugar a otro, imaginamos que necesitaremos un seguro para cubrir el riesgo de algún incidente durante el trayecto, prevemos cómo y dónde se descarga la mercancía cuando llegue o cómo la embarcamos si nos toca ser el vendedor, sin embargo difícilmente nos imaginamos todas las formalidades que se tienen que cubrir para que todo lo anterior pueda suceder, y es aquí donde entra en acción el Despacho Aduanero.

Si te toca ser el vendedor, no habrá demasiado de qué preocuparse, ya que la cantidad de restricciones y costos financieros a los que te enfrentarás será menor en términos de la formalidad de exportación; si eres el comprador con la necesidad de obtener esos insumos para que tu empresa opere, entonces… experiencia, conocimientos, recursos financieros ilimitados y el soporte (ilimitado también) de un buen profesional en la materia será de vital utilidad.

Por donde lo veamos, cierto nivel de conocimiento será requerido, si bien no para ejecutar de primera mano las formalidades, sí para asegurarnos que las mismas se lleven a cabo dentro del marco legal; entonces… experiencia, conocimiento, interpretación, complejidad, adjetivos y sustantivos que comienzan a jugar a favor y en contra de los actores involucrados y, que mal manejados, pueden convertirse en barreras para que individuos y empresas, principalmente medianas y pequeñas prefieran optar por no expandir sus fronteras, limitando su negocio a nivel local o bien, permitiendo que un tercero, competencia o distribuidor, pueda obtener un beneficio mayor  al darse a la tarea de incursionar en el mercado internacional, aun cuando esto implique dedicar recursos, tiempo y esfuerzo en lograr que esta transacción se realice de forma exitosa y dentro de la legalidad.

¿Qué se compra o se vende? ¿Bajo qué condiciones se realiza la transacción? ¿Cuál es el tiempo de permanencia de la mercancía? ¿Dónde se resguardará? ¿Qué estamos autorizados para hacer con ella? Estas son preguntas básicas que tendremos que hacernos para poder realizar por cuenta propia o de un tercero el Despacho de nuestra mercancía.

Quien gestione, ejecute o supervise esta tarea, tendrá bajo su responsabilidad el eslabón principal en esta cadena comercial, llevarlo a cabo de la forma correcta garantizará la permanencia a largo plazo del negocio que incursione en el ámbito internacional.

Juan Carlos Ramírez Adame 
Colaborador externo de ICLAWYERS. Especialista en Logística Internacional

Lic. En Comercio Internacional por la Universidad de la Salle Bajío, egresado de la generación 2005-2009.

Con experiencia laboral en el área de Telemarketing e Instituciones Financieras, surge una nueva oportunidad laboral en el área de Logística, mi incursión en este giro 9 años atrás, colaborando para la empresa Alemana Kuehne + Nagel, misma en la que me desempeño actualmente como responsable de la Operación de Tráfico Marítimo para la Región Bajío. A lo largo de estos 9 años, he contribuido con la operación logística internacional en sus diferentes modalidades (aéreo, marítimo, terrestre, multimodal), apoyando a empresas locales y extranjeras en sus necesidades de transportación internacional de mercancía, fungiendo como socio comercial en la cadena de proveeduría y asesor logístico en pro del beneficio de clientes y colaboradores. A lo largo de mi carrera profesional he tenido la oportunidad de participar como capacitador logístico y desarrollador del capital humano, aportando las herramientas necesarias para consolidar equipos de trabajo sólidos y enfocados en mejorar la experiencia del cliente.

Mayo, 2020

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